Francis Albert Sinatra, la voz, el viejo ojos azules, Frank para sus amigos y seguidores, se fue tristemente en 1998, pero hoy, casi 10 años después, se le reconoce como uno de los más importantes, queridos y absolutamente indiscutidos iconos del siglo XX. Actor, cantante, multidisciplinar...su inmensa categoría artística se fundamentaba en sus innegables cualidades interpretativas, que le permitían llegar al gran público transmitiendo, como sólo él sabía, las emociones y sentimientos implícitos en sus letras, compartiendo por primera vez una inusual intimidad con el oyente. Técnicamente se caracterizó (se caracteriza) por su cuidada precisión en el fraseo y su dominio del control de la respiración, lo que le permitió no sólo una factura excelente vocalmente hablando, sino una magnífica claridad, limpieza y pluralidad de sonidos en una voz cuyo rango estaba próximo a la de un barítono; aunque lo cierto es que en Sinatra cualquier tipo de consideración vocal, e incluso musical, resultan secundarias respecto a su principal talento, su magnífica capacidad de contar historias conmovedoras y creíbles.
Sinatra fue un auténtico fenómeno social durante prácticamente toda su carrera, dilatadísima tanto en tiempo como en contenido, no obstante, fueron los años cuarenta y cincuenta los más exitosos, siendo esta última década (y su relación con la compañía Capitol) la considerada como su etapa de mayor profundidad y calidad artística.
Pero “la voz” brilló también derrochando carisma en la gran pantalla (logrando incluso el codiciado premio de la Academia como mejor actor de reparto por “De aquí a la eternidad”). Puramente intuitivo, incapaz de someterse a los rigores de ensayos y repeticiones, un actor sin método, completo, espontáneo, cuyo trabajo, aunque valorado positivamente por su público, no lo fue tanto por la crítica como consecuencia de tamaña intensidad emocional que coartaba irregularmente sus interpretaciones.
Una intensa carrera, una vida igualmente intensa (famoso por sus conocidas amistades, sus relaciones sentimentales, y no tan sentimentales como las tan comentadas mantenidas con la mafia) que se apagó tristemente el 14 de mayo de 1998. Tenía 82 años. Afortunadamente “el viejo ojos azules” podrá presumir de haberlo hecho todo, como él diría “a su manera”....
Francis Albert Sinatra nació en Hoboken, Nueva Jersey, el 12 de diciembre de 1915. Conformando desde el principio su propia leyenda se creyó que nació muerto para ser “revivido” literalmente por su abuela sumergiéndolo en agua fría. Nacido en una familia de inmigrantes italianos, su madre, Natalie Della Agravantes, “Dolly” (genovesa), era portavoz de distrito del Partido Demócrata (por lo tanto relativamente ausente del hogar familiar) y su padre, Anthony Martin Sinatra (siciliano), antiguo boxeador profesional, entonces pluriempleado como bombero y propietario de un bar. Dolly dio a luz a su único hijo como comentábamos, en un parto traumático que casi acaba con la vida del niño y al que los fórceps empleados en la operación le dejaron una cicatriz bien visible detrás de su oreja izquierda y un tímpano perforado.
El pequeño Frank se desenvolvía espontáneo, fanfarrón y revoltoso en la América de los años 20, con el boxeo y la música como principales aficiones, llegando a imitar conscientemente a sus principales cantantes y fuentes de inspiración (Bing Crosby, Al Jolson) tanto en el estilo como en la forma de vestir (resultando cuanto menos interesante en un chico tan joven). Frank resultó ser un pésimo estudiante; absolutamente desinteresado por la escuela abandonó el instituto A.J.Demarest High School en 1931 sin graduarse para colocarse como vendedor periódicos en el Jersey Observer con su padrino (figura típica en la cultura italiana que seguramente fue el que le consiguió ese trabajo como parte de su promesa bautismal de enderezar y ayudar al chico)
Conocería a la que a la postre sería su esposa, Nancy Barbato, con 17 años, en un concierto de su idolatrado Crosby. Era 1932 y su vida por aquella época no resultaba todo lo disciplinada que hubiera preferido su familia: pandillero de frecuentes encontronazos con la policía, deambulaba por trabajos menores como camionero, recadero...que si bien no terminaban de llenarle, sí que le permitían y reportaban los ingresos suficientes como para ahorrar y comprar un coche (prioritario para un joven de esa edad)
La carrera artística de Sinatra comenzó por la puerta de atrás, cantando en bares y clubs de la zona; sin embargo a raíz de su aparición en el programa de radio Major Bowes Amateur Hour (al que se presentó acompañando al trío de canto Three Flashes, aunque para aquella ocasión se hicieron llamar “Hoboken Tour”) se le abrieron muchas puertas. El grupo había ganado el primer premio del concurso, lo que les llevaría de gira patrocinados y dirigidos por el programa; desgraciadamente (quizá no) por desavenencias con el resto de sus compañeros, a los tres meses Frank abandonó la gira y regresó a casa. Fue en esa época, a su vuelta a Jersey, cuando Sinatra empezó a esforzarse en sonar diferente de Crosby, aun cuando lo admirase enormemente, y en principio simplemente con la idea de no ser uno más del montón.
Decidido a continuar con su carrera musical se encontró con un primer problema de carácter técnico (que hoy resultaría paradójico a tenor de los resultados posteriores); no sabía proyectar la voz, carecía de la potencia suficiente, por lo que aprendió a valerse de los micrófonos para hacerse oír; en este sentido Sinatra supo aprovechar su experiencia radiofónica para hacerse real y rápidamente popular a través del mayor medio de comunicación de la época: la radio. Poco a poco llegarían los contratos y los conciertos para, en 1939, firmar como vocalista con la orquesta Harry Arden, lo que le permitió salir en antena todas las noches. Su asombrosa voz llegaría a través de las ondas hasta el prestigioso trompetista de la orquesta Benny Goodman, Harry James, que por aquel entonces buscaba formar su propio grupo. "The Music Makers", junto a los que grabaría su primer disco en 1939 titulado "All or Nothing al All", que sería presentado años más tarde, en 1943.
James supo reconocer desde el principio el talento del joven, no obstante, el alma y protagonista del proyecto seguiría siendo él mismo, por lo cual Frank se vio obligado a agudizar su ingenio para explotar su propia imagen de manera que, a través de la “auto-propaganda”, consiguió hacerse con la atención de crítica y público. Por esta época, el cantante desarrollaría una de sus características personales más relevantes como artista: su absoluta confianza en sí mismo y en su talento.
Poco a poco, los fans empezaron a acercarse a los teatros donde actuaba la orquesta de James con Sinatra como vocalista. A pesar del éxito popular, el grupo tuvo problemas financieros serios y estuvo a punto de disolverse. Fueron meses duros para Sinatra y para su mujer, quien le seguía en la gira, aun estando ya embarazada. 7 meses después de haber entrado a los "Music Makers", dejaba a James y se unía a la orquesta de swing de Tommy Dorsey.
Los 40´s Sinatra, como comentábamos, terminó por ser contratado por Tommy Dorsey, que buscaba un vocalista para sustituir a Jack Leonard. Las palabras de Sinatra sobre la influencia de Dorsey en su estilo son significativas: "lo aprendí todo sobre la dinámica, el fraseo y el estilo por la forma en que tocaba su trompeta. Tommy Dorsey fue para mí un verdadero maestro tanto en la música como en el negocio, en todos los aspectos.". Frank consiguió su primer número 1 en la revista Billboard de la mano de Dorsey con su “I´ll never smile again”. Era 1940, el comienzo de una década y del éxito para Sinatra. Rápidamente se convirtió en un fenómeno social (acentuado tras su debut cinematográfico en “Las Vegas Nights” de Ralph Murphy, 1941) y en presa de la atención periodística, que por entonces no dudaba en castigarlo constantemente con duras críticas sobre su calidad como vocalista (irónicamente); esto, junto a las disputas con Tommy Dorsey por la fama, provocaron que Sinatra abandonase la orquesta en 1942 en una salida nada amistosa: Dorsey negoció una rescisión de contrato que le garantizaba una tercera parte de los beneficios futuros del cantante en régimen vitalicio. Hasta pasados varios años Sinatra no fue capaz de liberarse de esta abusiva cláusula de rescisión.
El 30 de diciembre de 1942 pasará a la historia del mito; en palabras del propio cantante ese día fue 'cuando se armó la de Dios'. Subido al escenario del Paramount, en Nueva York, como artista invitado de una gala en que Benny Goodman era la estrella, estalló una histeria colectiva entre las espectadoras que gritaban su nombre en un ataque nunca visto hasta entonces. A partir de aquí, Sinatra se convertiría en un fenómeno de quinceañeras, de las que tenía que escapar en las circunstancias más inverosímiles. Casi un año después, el 12 de octubre de 1943, su nueva actuación en el Paramount colapsó por completo las calles colindantes al teatro, con cerca de 40.000 fans. Los clubes de fans y los contratos se multiplicaron: programa de radio, contrato cinematográfico de la RKO y portada de la revista Life. A finales de 1943, Frank Sinatra, que había firmado un contrato con Columbia Records, ganaba un millón de dólares al año. Continuando con su excelente buena suerte en 1944 lanzó “El show de Frank SInatra” que de una u otra manera, en una u otra cadena, se mantendría en antena durante nada menos que catorce años.
Paralelamente y continuando con la “tradición familiar” inició su particular carrera política apoyando públicamente la campaña del demócrata Franklin D. Roosevelt realizando incluso cuantiosas aportaciones económicas al partido. Era el comiendo de un continuado interés por la política comprometido más allá de meras ideologías y eslóganes; se convirtió en un acérrimo defensor y activista de las causas sociales, llevándole incluso su clamoroso interés y actividad, a llegar a ser buen amigo de los Reagan. A este respecto dejó una impronta significativa en una de sus primeras películas, un cortometraje en torno al tema de la tolerancia titulado The House I live In, que le valió un Óscar especial en 1945. No obstante, y, a pesar de las buenas críticas que solía recibir, las primeras incursiones de Sinatra en el cine no fueron tan buenas ni tan cómodas: sus tendencias políticas y la problemática vida sentimental del cantante le granjearon numerosas reticencias entre la prensa y el público.
Cuando sus escarceos amorosos (se le relacionó con Lana Turner y Marilyn Maxwell) salieron a la luz pública, sus admiradores se quedaron perplejos ya que la maquinaria publicitaria que acompañaba a Sinatra intentaba sistemáticamente ofrecer una imagen de él como feliz hombre casado y con hijos. Este giro en la apreciación popular provocó que, hacia 1949, la marca Sinatra empezase a “devaluarse”. El cantante había pasado a ocupar el quinto puesto en la encuesta de popularidad de Downbeat.
1950 presagia el fin de una época dorada; ese año su asesor de prensa George Evans muere víctima de un infarto y, en febrero, tras confirmarse la relación de Sinatra con Ava Gardner, su mujer, Nancy se separa de él. Más adelante, el 2 de mayo, se vería obligado a cancelar todas sus galas a consecuencia de un grave problema faríngeo. Todo apunta al inicio del fin...sin asesor de prensa, los amoríos del artista se convirtieron en escándalos pregonados por los medios de comunicación. Los periodistas lo acechaban continuamente. Un año después, en 1951, Sinatra obtendría el divorcio de Nancy para casarse al día siguiente con Ava Gardner con la que mantuvo una complicada relación en la que fueron constantes las separaciones y reconciliaciones públicas (Ava llegó a abortar intencionadamente en 1953). La pareja finalmente se divorciaría en 1957.
Hacia 1951, el año en que se casaba con Ava, la carrera de Sinatra pasaba por serias dificultades: su popularidad había descendido, sus películas no tenían éxito y su música se había quedado anticuada. Con Mitch Miller, de la Columbia Records, a menudo se veía limitado a grabar canciones de calidad discutible. Las ventas eran nulas. Cuando el contrato de Sinatra con la Columbia expiró, no se lo renovaron y ninguna otra casa discográfica de renombre quiso contratarlo. También fue abandonado por la Universal, la CBS y por su agente. Tenía 31 años y definitivamente parecía el fin. Los 50´s Lo que parecía una caída libre paró de repente con la intervención de su esposa, Ava Gardner. En 1953 lo consiguió el papel de Angelo Maggio en la famosa " De Aquí a la Eternidad" de Fred Zinnemann. De alguna manera, sintió que el papel le pertenecía y luchó por él con los productores a los que les ofreció hacer el papel por sólo 8.000 dólres. Sinatra brilló por encima de sus compañeros Burt Lancaster y Donna Reed, alzándose finalmente con el Oscar en la categoría de mejor actor secundario. Además la película supuso un rotundo éxito de taquilla. Era 1954 y Frank Sinatra volvía al juego. De inmediato empezaron a lloverle ofertas y la rueda continuaba girando; en 1955 demostró que lo que hizo dos años antes no fue casualidad; en " El Hombre con el Brazo Dorado" hizo el papel de un adicto a la heroína por el que recibió excelentes críticas, al igual que por su trabajo en Suddenly, Guys and dolls (con Marlon Brando) o Alta Sociedad (en la que coincidiría con su admirado Bring Crosby) En dos años Sinatra llegó a protagonizar once películas. En 1956 fundó una productora, Kent Productions, que respaldaría sus proyectos cinematográficos. Mientras consolidaba su carrera cinematográfica la musical resurgía también de sus cenizas; Alan Livingston, de la joven Capitol Records, anunciaría la contratación de Sinatra, (sin mayor entusiasmo por parte de los socios dado que el cantante estaba según consideraban “caduco”) Sin embargo, apoyado por el nuevo director de orquesta y arreglista Nelson Riddle, que supo adaptar las canciones al estilo interpretativo de Sinatra, la carrera del cantante en Capitol se convirtió en un éxito absoluto, devolviéndole al lugar que le correspondía, el número 1. Con Riddle produciría sus memorables discos " Songs for Young Lovers", " A Swingin' Affair", " Come Fly With Me", " Swing Easy", " In the Wee Small Hours" y " Songs for Swingin' Lovers". Este período de fructífera actividad creadora también implicó que su voz madurara hasta convertirse en un intérprete de estatura mundial. Sus aciertos en el manejo emocional de sus canciones se explican en sus palabras: "Siendo un maníaco depresivo de 18 quilates y habiendo vivido una vida de contradicciones emocionales muy fuertes, tengo una gran capacidad para la tristeza al igual que para la alegría." Frank volvía a ser un fenómeno y se rodeaba de estrellas del cine y la canción. En 1955 Humphrey Bogart tenía un grupo de amigos íntimos a los que él y su esposa Lauren Bacall se referían como Rat Pack ( pandilla de ratas). Sinatra, al que se había nombrado líder de la pandilla, Dean Martin, Peter Lawford, Sammy Davis, Jr. (al que le unía una especial amistad), Judy Garland y su marido, Sid Luft, David Niven y su esposa, Hjordis, y otros artistas formaron parte, en un momento u otro, del mencionado grupo. Un grupo de estrellas contestatarias a las que les gustaba beber, ir de juerga y meterse en líos. Cantaban, se divertían y actuaban juntos. Ocean's Eleven (1960 encarnando Sinatra al carismático Daniel Ocean, papel que más tarde repetiría el igualmente atractivo George Clooney con su particular “Rat Pack” de los noventa), Sergeants 3 (1962), Four for Texas (1963), y Robin and the Seven Hoods (1964) mostraron un estilo de vida bohemio, además de creativo. Eran una pandilla con influencia social, política y cultural. En agosto de 1955 Sinatra fue portada de la revista Time; " en la actualidad, es lo mejor del mundo del espectáculo...A punto de cumplir los cuarenta, ha encaminado una segunda carrera que promete ser incluso más brillante que la primera." A finales de los años cincuenta sus ingresos alcanzaban los cuatro millones de dólares anuales.  A finales de los cincuenta, Sinatra, a pesar de haber recuperado su carrera y fama pasadas gracias a su colaboración con la Capitol, empezó a sentirse incómodo con el sello, pensaba que en la discográfica obstaculizaban su propio estilo; él quería hacer las cosas, nunca mejor dicho, “a su manera”: grabar sus propias melodías, con horarios libres, programando él mismo el lanzamiento de sus discos, etc. Comenzó a darse cuenta de que no podría realizar todas esas cosas mientras trabajara para un sello que no le pertenecía; es por esto que, finalmente, el cantante firmó un acuerdo mediante el cual terminaría su contrato con la Capitol para fundar su propia compañía, la Reprise. Los 60´sEn la década de los sesenta Sinatra ganó aproximadamente unos veinte millones de dólares, derivados de sus ingresos obtenidos por sus productoras de cine y televisión ( Essex, Kent y Dorchester), sus cuatro empresas discográficas, sus intereses en el juego en Las Vegas y Lake Tahoe, sus acciones en radio y sus muchas inversiones inmobiliarias; así como con su recién estrenada discográfica, Reprise, con la que grabaría profusamente durante los años siguientes. 1961 fue un año bastante complicado sentimental y personalmente hablando. La noche del 19 de enero de ese mismo año fue una de las más importantes de su vida al producir con enorme éxito la gala inaugural de la presidencia de Kennedy. Una excelente manera de inaugurar la década. Ese mismo año inició una controvertida relación con la también cantante y actriz Marilyn Monroe que, como consecuencia de la inestabilidad de ésta, pronto termino derivando en una cruda y triste relación de dependencia hacia el intérprete. En febrero del año siguiente Sinatra anunció su matrimonio con Juliet Prowse, actriz, bailarina y cantante de veintiséis, a la que había conocido en agosto de 1959; sin embargo, el compromiso, por razones no aclaradas, terminó por romperse. En marzo, se grabaría el famoso programa de televisión donde Sinatra y Elvis Presley aparecerían juntos. Siempre se ha especulado con la posibilidad de que Frank pagara 100.000 dólares al “rey” por diez minutos de actuación, incluyendo una canción cantada a dúo por los dos. En el verano de aquel año, 1962, el cantante inició una gira de conciertos por Europa: la llamada gira mundial a beneficio de los niños. En diez semanas, financió personalmente treinta conciertos y recaudó más de un millón de dólares. A finales de 1963 sus relaciones con la mafia terminaron por conseguir que el Consejo de Control del Juego del Estado de Nevada presentara cargos contra Sinatra por haber alojado en Cal-Neva (donde también habría hospedado a su antiguo amor Marilyn una semana antes de morir) al mafioso Sam Giancana; para evitarse problemas, él mismo anunció que renunciaba a su licencia de juego y a Cal-Neva, lo que también significaba la pérdida de su participación del nueve por ciento en los intereses del casino Sands de Las Vegas, lugar de reunión y actuación habitual del Rat Pack. El 8 de diciembre de ese mismo año tres hombres, Barry Keenan, Joe Amsler y John Irwin secuestraron a Frank Sinatra, Jr., hijo del cantante. La retención duró cincuenta y cuatro horas y se resolvió debido a las desavenencias que surgieron entre los propios secuestradores que fueron detenidos dos días más tarde.  En octubre de 1964, durante el rodaje de El coronel Von Ryan, conocería a Mia Farrow, de 19 años, mientras ésta rodaba la serie de televisión Peyton Place. Se casaron dos años después, el 19 de julio de 1966, para divorciarse a los 13 meses. Pero todavía no había terminado la década y en enero de 1969 sufriría un nuevo golpe; el fallecimiento de su padre, Martin, como consecuencia de un aneurisma aórtico. Por esa época, Sinatra empezó también a tener problemas con su mano derecha: una disfunción conocida como enfermedad de Dupuytren, consistente en una disminución del tejido muscular de la mano. En 1970 tendría que someterse a una intervención quirúrgica para intentar solucionarla. Ese mismo año, el 17 de febrero, Sinatra tuvo que declarar, nuevamente, bajo juramento, ante la Comisión Investigadora del Estado de Nueva Jersey para contestar ciertas preguntas acerca de sus complicadas y sospechosas relaciones con la mafia. Negó cualquier vínculo con ellos. Los 70´sDe forma impulsiva y prematura anunció su retiro en 1971 celebrando incluso el 13 de junio de ese mismo año su concierto de despedida en Los Ángeles Music Center. Sin embargo, el cantante, siempre reticente a retirarse, rectificaría en 1973 con el lanzamiento del disco y especial de televisión "Ol' Blue Eyes Is Back". Tanto el álbum como el programa fueron fruto de una intensa colaboración con Don Costa, el arreglista Gordon Jenkins, y por supuesto, su gran amigo Gene Nelly, inolvidable co-protagonista del show.
Durante esta época continuó planeando sobre él la sospecha de la mafia; el 18 de julio de 1972 hubo de declarar ante la Comisión investigadora sobre el crimen, que había estado investigando la influencia del crimen organizado sobre los deportes y las carreras de caballos. El House Select Committee on Crime pretendió interrogar al cantante acerca de una inversión de 55.000 dólares en Berkshire Downs en Hancock (Massachusetts) diez años atrás. Los juzgados no le eran ajenos. Ese mismo año, 1972, conoció a Barbara Marx, por entonces casada con Zeppo Marx, con la que finalmente contraería matrimonio. Nuevamente el matrimonio de Sinatra terminaría en separación; no obstante, y tras algunos intentos de entablar una relación estable con otras mujeres, entre las que se encontraba la misma Jacqueline Kennedy, Sinatra y Bárbara se volvieron a unir.
En julio de 1974, oficialmente en activo tras su amago de retiro, inició una gira por Extremo Oriente, cinco países de Europa y Australia. El 1 de abril de 1976 Sinatra actuó en el "Westchester Premier Theater"; tras la actuación se realizó la típica sesión fotográfica con los asistentes al evento entre los que se encontraban varias figuras del crimen organizado, incluyendo a Jimmy Fratianno y Carlo Gambino junto a los que el cantante posó con absoluta naturalidad.
Sin embargo esta década traería también duros golpes personales; el 9 de enero de 1977, la madre de Sinatra, Dolly, falleció tras un accidente de avión en San Gorgonio Mountain, en California del Sur. La muerte de su madre, a la que estaba profundamente unido, tuvo un profundo efecto en el cantante volviendo al catolicismo de su juventud. Los 80´s y 90´sDurante los años 80 grabó discos, salió en televisión y filmó películas, que aunque no en las cantidades y con el impacto de otras épocas lo mostraban como un tipo que no se retiraría jamás. Celebró sus cuarenta años como artista y sus sesenta y cuatro de edad galardonado con el premio Grammy Trastees Award otorgado durante una fiesta especial en su honor en el Caesar´s Palace de Las Vegas. Durante esta década, Sinatra se mostró, como comentábamos, muy activo en cuanto a conciertos. Fue especialmente memorable el ofrecido en el estadio de fútbol de Maracaná ante 175.000 personas. Pulverizó además un récord que había durado noventa años en el Carnegie Hall, tras agotar en un solo día las entradas para sus dos semanas de conciertos. En ese mismo año, 1980, estrenaría su última película El primer pecado mortal. En diciembre de 1987, Sinatra, Dean Martin y Sammy Davis Jr. anunciaron en rueda de prensa en Beverly Hills una gira por todo el país. Las entradas se agotaron en cada una de las veinticinco ciudades previstas mucho antes de la fecha del concierto; la gira tuvo que realizarse en su mayor parte sin Martin, que no pudo resistir la reciente pérdida de su hijo. En 1989 emprendería una nueva gira mundial junto a Davis y Liza Minelli; desgraciadamente, a finales de año a Sammy Davis Jr. le fue detectado un cáncer de garganta que finalmente no superaría. Ese mismo año el cantante sufrió un nuevo golpe tras la muerte de su ex-esposa y todavía amiga Ava Gardner. A pesar de las trágicas circunstancias y pérdidas a las que tuvo que enfrentarse, su actividad profesional fue especialmente prolífica durante esta época. Entre 1991 y 1994 actuaba prácticamente todas las semanas para públicos entusiastas de todo el mundo; su fortuna en 1991 ascendía, según la prestigiosa revista Forbes, a 26 millones de dólares. En 1990 comenzó la gira de las bodas de diamante de Sinatra, con Steve Lawrence y Eydie Gorme, que se prolongaría a lo largo de todo 1991, agotándose, nuevamente las localidades para todas y cada una de las actuaciones previstas; sin embargo ya eran tristemente evidentes para todos los problemas de salud (derivados de la edad) del cantante, como sus fallos de memoria y dificultades de visión como consecuencia de las cataratas. Estos, sus últimos años, serían años de profundos y sentidos reconocimientos; en 1993 volvería a situarse en lo más alto de las listas con su primer álbum en diez años, " Duets",en el que se incluían colaboraciones con Bono, Julio Iglesias, Liza Minnelli... El disco fue un rotundo éxito del que se vendieron millones de copias, llegando al número 1 en el Billboard. Un año más tarde, saldría "Duets II". En 1994 Sinatra recibió un premio como leyenda por toda una vida profesional en la entrega de los Grammy. El 25 de febrero de 1995 ofrecería el que iba a ser su último concierto en el Desert Springs Resort and Spa del hotel Marriott, para una fiesta privada de unas mil doscientas personas en el último día del torneo de golf Frank Sinatra Desert Classic. A finales de año su gran amigo Dean Martin moría, dejando al cantante sumido en una profunda depresión. A finales de abril de 1997 el Congreso de Estados Unidos votó conceder a Sinatra la Medalla de Oro del Congreso a propuesta del diputado demócrata de Nueva York, José E. Serrano. “La voz” se apagó el 14 de mayo de 1998 a consecuencia de un ataque al corazón.
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